A menudo nos dejamos llevar por las circunstancias, y al mirar las cosas que ocurren a nuestro alrededor, nos hacemos una propia idea e imagen de la realidad, la cual muchas veces dista mucho de la verdad, pero que influye en nuestras reacciones, actitudes y maneras de sentir y vivir las cosas. Nuestros ojos terminan viendo las cosas solo de las maneras en que las percibimos por medio de nuestros sentimientos, lo cual inevitablemente nos conduce al error, a una visión distorsionada, falsa, que provocan frustración, desaliento y temor ¡Pero hay Alguien que ve las cosas tal cual son! Y Él es el único que puede abrir nuestros ojos para ver como Él ve ¡Ese es Jesús!
En ésta reflexión, el pastor Jorge Farfán nos invita escudriñar el Salmo 73, para comprender cómo el estar en la presencia de Dios, en su mismo santuario, puede hacer que nuestra forma de ver las cosas cambie drásticamente para gloria de Dios.


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